Libertad de expresión

Es imposible no sentirse exasperado cuando una persona nos calla o nos corta la palabra. Al “Shhh! callate” le subsigue el famoso “¡callate vos!”, o frases similares. Por supuesto ¿Con qué derecho nos callan?

“¿Quién sos vos para decirme lo que tengo que decir o que me calle?” Son respuestas que surgen en forma automática a cierto tipo de personas cuyo carácter les obliga a resignar autoridades no establecidas, abandonando el espontáneo sometimiento de la palabra del uno hacia el otro. Esto está muy bien. La libertad de expresión, incluso, es un derecho constitucional adquirido, y saborearlo implica uno de los triunfos del ser humano en su eterna lucha de clases.

Pero me pregunto si la libertad de expresión tiene sus límites. Manifestarse está muy bien. Expresar lo que uno siente es sublime, más si es escuchado. Ahora bien, muchas veces nos irritamos al escuchar declaraciones ajenas, de personas que previamente no nos caían bien, aunque no por eso vamos a declararle la guerra a esa persona, a menos que esté a favor del holocausto o que en tierras argentinas predique que las Malvinas son inglesas, o que crea que Pappo fue un buen músico. A pesar de todo esto, no vamos intentar bloquear su discurso: solo trataremos, a lo sumo, de persuadirlo para que piense como nosotros queremos, y que sus argumentos sean coherentes con los nuestros.

Lo que no me queda claro (y desde hace mucho reflexiono acerca de esto), es que la TV nos muestra cada vez más la verdadera cara del ser humano, lo peor de nosotros, y sin límites. “Porque Crónica muestra fiambres, se le permite a Tinelli mostrar jamones”. Sí, todo se permite, porque si no fuera así, dicha acción no se condiría con la libertad de expresión. Es decir parece que, al menos en la TV, no hay límites sobre esta cuestión.

Imagino un mundo donde la libertad de expresión sea amiga incondicional de la anarquía. Pero dicho mundo necesitaría humanos especiales; no me atrevo a decir utópicos. En fin. La realidad es que sin responsabilidad, creo, un pueblo no “merece” libertad de expresión, pues parecería que dicha virtud va en contra de sus propios intereses.

anarquia1

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~ por alfredodanielsanchez en enero 9, 2009.

3 comentarios to “Libertad de expresión”

  1. A mí lo que me da gracia es pensar que si hay libertad de expresión, ¿quién me puede impedir a mí que le diga al que está al lado que se calle?

  2. La fuerza mecánica que nos proporcionan los alimentos. Se transforma primero en energía cinética (el puño trasporta el momentum), para luego impactar en tu delicado rostro. La física no puede responder a esto, pero la energía se transformó en dolor. Ayyy, pobrecita!!

  3. Eso de creer que hay o existe la libertad de expresion vamos….Cuantos pueden creerlo?.Ya que entonces ¿por que callamos algunos comentarios o lo que pensamos?.Justamente para que nos callen,nos critiquen o juzguen.Entonces¿donde esta nuestra libertad de expresion?.Claramente creo que es evidente,solo que es mas facil creer que somos libres de decir lo que pensamos.

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